domingo, 3 de noviembre de 2013

COLITA DE PATO (Desde el corazón de Prim) VIII

-IX-

            Aparece el presentador, una persona con los labios  y el pelo pintados del mismo color del traje. Hay un pequeño resumen con la elección de los tributos de los diferentes distritos. Me apeno mucho al ver tan solita a Rue sobre el estrado, aunque su compañero es un gigante. Y luego revivo el momento de mi elección. Pero trato de estar fuerte y no apartar los ojos de la pantalla. Veo también la reacción de mi hermana, y la elección de Peeta. No pasan el saludo de los tres dedos de nuestra gente ni cuando Haymitch la elogia y le grita a la cámara.

            Los primeros tributos vienen en un carro tirado por caballos blancos, bellísimos, y están como plateados. La gente del Capitolio los aplaude mucho y ellos saludan. Nadie dice nada en la plaza, sólo algunos comentarios no muy amables sobre ellos pero nada más.  


            Todos parecen gigantes, fuertes, desafiantes. Mi corazón empieza a oprimirse de miedo al pensar que Katniss va a tener que enfrentarse a  esos muchachos mucho mas grandes que ella. Parecen arrogantes como si se sintieran felices de estar allí. El chico del distrito cuatro tiene una lanza que parece terminar en tres puntas… tal vez la pueda usar en la arena. Dios mío… cómo se estará sintiendo Katniss en este momento viendo a los otros tributos tan de cerca y tan amenazadores

            También me asusta ver al compañero de la niñita morena del distrito 11, Rue. Es un muchacho gigante de piel oscura y mirada muy fiera. Pienso que él tal vez ayude a su compañerita del distrito, y eso significa que tratara de matar a los demás tributos… incluida Katniss. La aparición de un carro envuelto en llamas interrumpe mis pensamientos


            De pronto dejo caer las cosas que me habían regalado y me llevo las manos a la cara y lanzo un grito de terror… ¡¡Katniss y Peeta son los que están cubiertos de fuego!!


            Muchos en la plaza también gritan sorprendidos e impresionados. De la pantalla se oyen muchos gritos y exclamaciones. El presentador parece como entusiasmado mientras yo voy muriendo pro dentro, hasta que alguien grita en la plaza –Miren, miren!!!—


            Me atrevo a abrir los ojos  y quedo paralizada. Katniss y Peeta no se están quemando, pero van dejando detrás de ellos una estela de fuego, como si éste saliera de sus espaldas o sus cabellos. Se nota que las llamas no los queman, es como si fueran parte de ellos. Ambos están tomados de la mano.


            La gente del Capitolio grita y aplaude y les arrojan flores. El presentador habla, grita mejor dicho, de lo espectacular que se ven los tributos del distrito doce, menciona varias veces sus nombres. La plaza ya es una locura. Del temor paso a la emoción. Katniss saluda a la multitud que grita su nombre. Sí, en el Capitolio gritan el nombre de mi hermana. --¡¡Katniss, Katniss, Katniss!!--


            En la plaza hay gritos y aplausos, pero yo solo tengo la vista clavada en la pantalla, viéndola a ella. Katniss saluda a la gente a medida que pasa y  veo que siguen tomados de la  mano. Él también saluda a la gente del Capitolio, pero constantemente la mira a Katniss…  me parece una mirada especial, como si él también la estuviese admirando.


            Los carros se ubican. La televisión los muestra a todos pero el de Katniss y Peeta es el que más aparece. Cada vez que aparecen un grito se eleva desde la plaza. Exclamaciones de aliento y admiración. Algunas personas se nos acercan y nos dicen que increíble que están, que seguramente conseguirán muchos patrocinadores. Algunos me ayudan a recoger los regalos que dejé caer cuando vi ´por primera vez los carros con el fuego. Veo a la señora que llama Sae gesticulando con gestos de admiración. Veo al agente de paz pelirrojo sonriéndome y saludándome con los pulgares levantados… y aplaudiendo a la pantalla… a Katniss y a Peeta. La mamá de Gale y sus hermanos están sonrientes  y él parece callado y emocionado.


            Casi nadie presta atención al discurso del Presidente, aunque los agentes de paz tratan de que la gente se calme y haga silencio, pero ellos mismos están más entusiasmados con la aparición de Katniss y Peeta que con ordenar a las personas. Cuando el presidente termina de hablar vuelven a repetir el desfile. Los del distrito 12 son los que acaparan casi todo el tiempo de pantalla.


            Estoy aturdida y emocionada a la vez. Creo que lo mismo le sucede a mi mamá. Luego las pantallas se apagan  y la multitud se va disolviendo. En mi mente queda imborrable la imagen de mi hermana y el hijo del panadero con el fuego y aclamados por todos… pero también el hecho de verlos tomados de la mano… y la forma en que Peeta miraba a Katniss.


         Vamos regresando a casa acompañadas por Gale, su madre y hermanos y algunas personas más. Recuerdo que debo ir  por el pan y voy corriendo. La panadería aún está abierta. Entro y saludo al panadero. Veo que tiene los ojos muy enrojecidos. Me imagino cómo se habrá emocionado al ver a su hijo en el desfile.


        Le comento lo que me dijeron sobre la buena alimentación, de que como habían impresionado, como gritaban todos en la plaza…. De cómo Peeta parecía sostener a Katniss… y cómo la miraba. Pero apenas me responde, lo noto muy triste y creo que mis palabras lo afectan. El buen hombre me alcanza la bolsa con el pan que parece estar más pesada, y me dice amablemente


--Vamos niña, tengo que cerrar—


Voy saliendo de la panadería y escucho que me llama:


--Prim… Primrose—Me detengo y giro la cabeza. 


--Se veían muy lindos … de verdad…-- me dice con una leve sonrisa, yo también le sonrío y asiento y él entra en su panadería y cierra la puerta. Voy a reunirme con mamá y los demás y regresamos a la Veta.





 

1 comentario:

  1. creo que te confundiste porque Finnick recién aparece en los 75º juegos y ahí pusiste "El chico del distrito cuatro tiene una lanza que parece terminar en tres puntas…" y el del tridente es Finn. Pero el resto está genial

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