sábado, 14 de diciembre de 2013

COLITA DE PATO (desde el corazón de Prim) XII



        Luego de que Sae, la niñita muda, Gale y su familia se retirasen, con mamá preparamos las diferentes medicinas con aquellas hierbas que son necesarias usarlas recién cortadas.  Terminamos tarde y muertas de cansancio, y pasé una noche sin pesadillas.


        Iniciamos el domingo temprano para terminar lo pendiente con las medicinas que era poner algunas hierbas a secar. Son aquellas con las que mamá prepara diferentes tés para aliviar a sus pacientes sean personas o animales. Recuerdo bien que fue una preparación de mamá la que hizo que Lady se curase la infección que tenía cuando Katniss me la trajo para mi cumpleaños. O le curó la barriguita a mi Buttercup cuando estaba lleno de parásitos


         Mi cabrita reclama su ordeñe, así que voy a atenderla. Algunos vecinos pasan y nos comentan dl puntaje. Seguramente de algunos de ellos serían los gritos que creí escuchar anoche. 

         Poco después de mediodía viene Sae con su nietita.  También trae un poco de carne que mamá no quiere aceptar.  La pequeña mira para todos lados y sólo sonríe cuando ve aparecer a Buttercup. Le saco el vendaje y veo que la herida esta sanando bien. Le pongo más ungüento y se la vuelvo a vendar.  Ella me despierta un  cariño especial, como si sintiera que debo protegerla.


        Gale aparece con algunos animales que fue a cazar en la mañana. Mi primer impulso es pensar que tal vez pueda llegar a salvar a alguno como lo hago cuando llega Katniss con sus presas. A pesar de que significan nuestra comida no puedo evitar sentir pena por ellos. Así que trato de no mirar y con Buttercup nos dedicamos a entretener a la niñita. Le doy una fresa que come gustosa embadurnándosela toda en la cara. Sae la limpia con un pañuelo hablándole con mucha dulzura aunque no pueda entender lo que le está diciendo.

       Sae se va llevándose parte de la caza de Gale. Antes de irse quedamos en que como al día siguiente que es lunes pasan las entrevistas a los tributos, íbamos a ir a verlas a la plaza en la pantalla gigante. Le regalo a su nietita un caramelo que aún me quedaba de los que me habían regalado en la plaza el otro día.


         Termino el día ilusionada por la idea de volver a ver a Katniss y esta vez también voy a poder escuchar su voz.  Siento lo mismo aún con más fuerza al levantarme al otro día.

        En la escuela recibo muchos comentarios sobre el puntaje de Katniss y sobre la entrevista que pasarán a la tarde. Lamento no tener quesitos preparados como para tener una excusa de ir a la panadería. Tengo muchas ganas de ver al panadero y comentarle que también Peeta sacó un a nota muy buena.

       A la tarde mamá y yo partimos rumbo a la Plaza. Gale, su madre y todos sus hermanos nos acompañan. En el camino se nos unen más personas de la Veta. Sae aparece un poco más tarde. Le pregunto por su nietita y me dice estaba descansando y  ya mucho mejor de su herida.

       Sae comenta con la mama de Gale sobre que Haymitch este año parece haber hecho un mejor trabajo que los anteriores.  Hazelle le comenta sobre sus permanentes borracheras.


--Él aún está tratando de escapar de los juegos—le responde. –Haymitch muere un poco con cada tributo—agrega.

       Trato de pensar un poco sobre lo que dijo Sae justo cuando veo a Delly que se acerca y nos saluda a todos con mucha amabilidad. Hay muchas personas de la zona rica de la ciudad que están en la Plaza.  También vienen a saludarnos algunos muchachos que son amigos de Peeta. Recibo varios obsequios que reparto con los hermanos de Gale pero reservo una parte para la nieta de Sae.


        Hay varios agentes de paz pero parecen más interesados en ver la entrevista que en controlar a la población, sobre todo el pelirrojo. Busco a ver si está el panadero, pero no lo veo. Lástima. Me hubiera gustado que viese la entrevista con nosotros


        Los primeros tributos provocan expresiones de desprecio entre la gente de la plaza. Solo  hablan de lo hábiles que son para matar, del honor que es para ellos estar allí, de la gloria que significa vencer, bla bla bla. Palabras de quienes siempre tuvieron la barriga llena. Los demás tratan de disimular el disgusto o el miedo por tener que estar allí.


       El chico del distrito 10 renguea bastante y apenas puede pronunciar palabra por su timidez. El presentador que tiene los labios pintados de azul trata de animarlo de alguna manera.


    Cuando aparece la pequeña Rue, yo la miro con admiración realmente. Parece un pajarito. Pero está sonriente. Yo estaría aterrada. Además sacó un siete. Caesar, el presentador de labios azules le expresa su admiración por el puntaje. Finalmente la pequeña dice:


--Cuesta atraparme y si no me atrapan no podrán matarme así que no me descarte tan fácilmente— Sus palabras despiertan comentarios de admiración y simpatía tanto en el capitolio como en la plaza donde estamos nosotras. Caesar le besa la mano y le dice –Ni en un millón de años—y la despide.

       Le toca el turno a su compañero. Es más corpulento que los feroces tributos de los distritos 1 y 2 que se presentaron como máquinas de matar, pero Tresh, que así se llama, es muy callado. Tiene un aspecto feroz, pero creo que es más por el enojo que siente de estar en ese lugar. La mirada de Tresh parece a la de esas personas que son muy severas pero no malvadas ni crueles.


     La expectativa es tremenda cuando despiden a Tresh porque Katniss es la siguiente. Y la anuncian. --¡Katniss Everdeen!!—distrito 12


      Aparece mi hermana en la pantalla. Si bien en su aparición con el desfile con su capa de llamas hubieron expresiones de sorpresa, ahora no hay menos sumadas a las de admiración. Katniss esta bellísima, increíblemente hermosa con un maquillaje que resalta sus ojos, lleva su pelo increíblemente arreglado  (aunque mamá siempre le hace unos trenzados preciosos también) y un vestido rojo espectacular. Tiene como piedras que cuando se mueve Katniss parecen llamitas. La noto un poco nerviosa.


        La primera pregunta del presentador es que cosa la había impresionado más. Katniss tarda en responder. Hasta que después de un rato dice: --El estofado de cordero—dice finalmente.  El presentador y algunas personas se ríen con simpatía. Caesar le pregunta si es el de ciruelas pasas, que también es su favorito. Noto como el presentador trata de hacer sentir cómoda a mi hermana. Me alegra saber que puede disfrutar de esas comidas que parecen tan ricas. Luego bromean y hablan del desfile, de las llamas. Katniss habla de ese traje y dice que al principio pensó que moriría abrasada pero luego que el traje resultó maravilloso. Menciona a alguien llamado Cinna, que parece que también le hizo ese traje rojo tan hermoso.


       De pronto Katniss se pone de pie y empieza a girar. El efecto es increíble, parece que lanzara llamas. Luego se detiene y dice estar mareada. Caesar la sostiene y bromea sobre las caídas de Haymitch. Pero mi hermana no es borracha, tengo ganas de decirle. Todo el mundo aplaude y grita.


         Cuando le pregunta por el once que recibió parece que Katniss no puede decir nada. Se ríe de manera un poco rara, también parece referirse a otras personas que están por allí y les dicen los Vigilantes pero la verdad me siento algo confundida por todo lo que comentan. Creo que el presentador quiere que Katniss le cuente porque le dieron ese puntaje, y mi hermana termina diciendo que sus labios estaban sellados. Además ningún otro tributo hablo de sus habilidades.  Y Caesar le pide a Katniss que les hable de mí.


       La mano invisible de siempre entra en mi pecho para apretarme el corazón. Siento algún suave toque para darme ánimos o una caricia sobre mi cabeza, pero tengo los ojos y los sentidos fijos en la pantalla. En este momento no existe en el mundo nadie más que mi hermana Katniss


--Se llama Prim. Sólo tiene doce años y la amo más que a nada en el mundo—dice con voz firme. Hay un tremendo silencio tanto en el capitolio como en la plaza.

--¿Qué te dijo después de la cosecha?—Le pregunta Caesar con amabilidad.


--Me pidió que tratara de ganar como pudiera—Responde mi hermana creo que tratando de ocultar su emoción.


--¿Y qué le respondiste?—


            --Le jure que así lo haría— termina diciendo Katniss con voz firme. –De verdad, de verdad de la buena—digo yo en voz alta

.
      Se oye un zumbido y un griterío y aplausos atronadores. En la plaza  hay murmullos, creo que todos han quedado muy emocionados.  Yo me abrazo a mi mamá y largo el llanto que estaba conteniendo .


      Tardo un momento en calmarme y cuando lo hago ya esta Peeta con Caesar. Está haciendo reír a la gente tanto en el capitolio como en la plaza. Hace bromas sobre los tributos y los compara con los panes. Espero que eso no haga que se enojen con él. También le dice a Caesar que las duchas parecen complicadas en el Capitolio y que hacían que tuviera olor a rosas. Cuando nos bañamos en mi casa solo tenemos olor a limpio. Es inevitable sonreír con lo que dice Peeta. Y parece divertirse mucho junto con el presentador.  Delly está muy cerca de nosotros y se ríe con ganas. Por un momento nos olvidamos de lo que realmente estamos pasando.


        En un momento Caesar le pregunta a Peeta si tiene novia. Él se ruboriza y luego de vacilar lo niega. Miro a Delly y veo que frunce un poco el ceño y no sonríe. Empezo a entender… 


--¿Un chico guapo como tú? Tiene que haber una chica especial. ¿Cómo se llama?—Le reclama Caesar
 


--Bueno, hay una chica --responde él, suspirando--. Llevo enamorado de ella desde que tengo uso de razón, pero estoy bastante seguro de que ella no sabía nada de mí hasta la cosecha—


¿No lo conocía? Vuelvo a mirar a Delly y veo que de su ceño fruncido pasa a una sonrisa


          El presentador sigue interrogándolo y me doy cuenta lo ansiosa que estoy de que hable de ella 


--¿Tiene a otro?—Le pregunta


 --No lo sé, aunque les gusta a muchos chicos.—Contesta Peeta


 --Entonces te diré lo que tienes que hacer: gana y vuelve a casa. Así no podrá rechazarte, ¿eh?


         Me aterra de pronto escuchar eso, es como si le dijera que tendría que matar a Katniss también. Pero Peeta deja a todos más sorprendidos aún cuando dice:


  --Creo que no funcionaría. Ganar... no ayudará, en mi caso.—


          No se siente caer una pluma cuando el presentador visiblemente sorprendido, tanto como todos los demás,  le pregunta.


 --¿Por qué no?—


 
--Porque…-- Peeta vacila, se ruboriza, parece mirarnos con esos ojos tan azules y puros como los de su padre y finalmente dice: --…porque … ella está aquí conmigo--   

 

 

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8 comentarios:

  1. mori con esa frase, por favor siguela, quiero saber que piensa prim de esto

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  2. Claro que sí!!!!!! ... gracias por leer la historia!!!!!!!!

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  3. amo la historia *----* cuando la sigues?

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  4. eestoy publlicando uno cada dos semanas, si bien tengo varios ya escritos me tomo ese tiempo para guardarme de que este un tiempo sin escribir... me pone muy feliz que lte agrade la historia!!!! y gracias por leerla vale!!!

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    1. gracias :) no gracias a vos por escribir tan lindo :3 siempre quise saber que pensaba prim sobre esto :D

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  5. porfavor publica el siguiente capitulo, ya me quede picada con la historia, tienes un don para escribir!

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  6. muchas gracias por tu comentario... jaja nunca escribi nada que no estuviese relacionado con esta trilogía y especialmente con Prim... pero me inspira hacerlo y me pone mas que feliz que la lean y que les guste.. este fin de semana publico el siguiente.. Y FELIZZZ NAVIDAD!!!

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  7. OS a kedado muí bien ,felicidades

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