sábado, 25 de enero de 2014

COLITA DE PATO (desde el corazón de Prim) XVI




     Peeta se dirige caminando con cierta dificultad hacia donde está la muchacha del distrito ocho. La enfocan de cerca y puede verse que su pecho sube y baja pero de manera muy lenta. Se nota una tremenda herida en su costado derecho. Pienso que debe tener unos quince años, es rubia y de piel muy blanca. Vuelvo a verme en el lugar de esa chica, sola temblando y a punto de morir. Peeta se acerca y se detiene un momento observándola. Saca su cuchillo y se agacha al lado de la chica. En un momento deja el cuchillo en el suelo y le quita el pelo de la cara acomodándoselo con mucha suavidad a los costados. La muchacha abre los ojos y lo mira por un momento. Peeta toma una de las manos de la muchacha entre las suyas. La tiene sobre su pecho sin dejar de mirarla incluso creo que le sonríe levemente. La muchacha tampoco le quita los ojos de encima hasta que tiene como un temblor más fuerte y queda inmóvil.  Peeta suelta su mano y delicadamente se la deja sobre su pecho. Hace lo mismo con la otra mano de la muchacha entrelazándoselas. Luego baja sus párpados para  cerrarle los ojos. Se incorpora y la mira.  Baja la cabeza, cierra sus ojos, aprieta sus puños y suspira.  Luego regresa con los demás no sin antes mirar por a la chica fallecida.


      En el capitolio el hombre de pelo azul y otro más hacen comentario sobre lo que pasó. Luego cuando ellos van del lugar y mi hermana baja del árbol la enfocan y parece como que mirara a la cámara.  Tiene una expresión extraña en ella. Los comentaristas dicen que puede que ella supiera de antes lo que Peeta iba a hacer con los profesionales, que era como un acuerdo entre ellos. Pero si así fue porque casi se cae del árbol cuando escuchó su voz? ¿Y si Peeta realmente quiere ayudarla pero no le dijo nada? ¿Y ella pensando que es su enemigo lo mata? ¿Y si realmente él quiere sobrevivir a toda costa aún mintiendo de esa manera? No puedo evitar sentirme mal por pensar eso del hijo del panadero


       Sin darnos cuenta hemos pasado casi toda la noche ya. Mamá me insiste en que me recueste. Ella me dice que se quedará levantada observando que pasa con Katniss. Le hago caso. Buttercup me acompaña; el pobrecito no se ha movido de mi lado. Nos metemos en la cama. Pero es inútil. No consigo dormir ni un minuto aunque esté agotada por las emociones que estoy experimentando. En mi cabeza se mezclan el Peeta uniéndose a los profesionales para traicionar a Katniss, pero mintiéndoles sobre ella, con el Peeta que reconfortó los últimos instantes de a chica moribunda. Me imagino por un momento en los padres o hermanos o amigos de esa muchacha lo que habrán sentido. Y que la actitud del hijo del panadero les habrá llevado al menos un mínimo consuelo  de que la muchacha tuvo quien la confortara en sus últimos momentos.


       Mamá y yo entendemos el valor de lo que ha hecho Peeta. Muchas veces hemos tenido a alguna persona muy herida o enferma cuya vida se está escapando con una rapidez que nos supera por completo. En esos momentos he visto que lo único que podemos hacer es tomar de la mano a esa persona y hacerla sentir acompañada en sus últimos instantes. Y eso es lo que acaba de hacer Peeta.


          Me levanto para ordeñar a Lady. Me siento muy cansada como para ir a la escuela y se lo voy a decir a mamá. Pero pienso en mi hermana allá en los juegos, y que está allí por haberme salvado a mí. Y yo pienso en no ir a la escuela simplemente pro que me quede casi toda la noche en vela viendo como mi hermana trata de sobrevivir. Me siento la persona más inútil y floja del mundo.


      Cuando llegamos a la escuela veo a Delly discutiendo acaloradamente con otros chicos. Puedo darme cuenta enseguida que está defendiendo a Peeta, casi gritando que lo que trata de hacer es ayudar a Katniss y no traicionándola. Delly conoce bien a Peeta, si ella cree eso entonces… Ella me ve y viene a saludarme como siempre. LA abrazo. La abrazo fuerte también abrazándome a la esperanza de que Peeta esté protegiendo a mi hermana.


           ¡El panadero! Pienso de pronto. Él no podría mentirme. Ansiosa espero que terminen las clases. De regreso a casa le digo a Gale que debo ir a la panadería, que necesito hablar con el panadero. Me comprende y me acompañan a una cuadra de la panadería donde insiste en esperarme.  Me asomo por una ventana antes de entrar pero el panadero está con su mujer y uno de sus hijos. No tengo confianza para hablar también con ellos. Regreso desilusionada con Gale y sus hermanos.


         Él tampoco sabe que pensar de Peeta. Creo que no le cayó bien cuando el hijo del panadero dijo que estaba enamorado de mi hermana. Gale debe sentir algo por Katniss seguro aunque sobre eso no me ha dicho nada. Pero tampoco ahora ha dicho algo malo sobre Peeta. Tal vez trata de no mortificarme…


      Cuando regreso pasan algunas repeticiones. Rue parece estar bien, no muy lejos de Katniss. Tresh bastante alejado de todos.


      Llegando a la cornucopia ven al chico del distrito tres muy cerca de las bases de donde salieron corriendo como escarbando algo. Cato y los otros se abalanzan cuando el muchacho les muestra algo que tiene en las manos y ellos se paran en seco.  El chico estaba desenterrando unas bombas que había en las bases desde donde salieron corriendo los tributos al iniciarse los juegos. 

       Convence a los tributos de que si lo dejan vivir puede poner una trampa por si intentan robarles los suministros, una trampa que sólo él sabe como desactivar. Peeta observa todo con muy poco interés.

       Ponen los explosivos alrededor de la montaña de suministros guiados por el chico del distrito 3. Siento alivio de saber que Katniss está lejos de ese lugar.


        Sae y su nietita vienen con un estofado y se quedan a comen con nosotras. Antes de irme a dormir veo que la chica del distrito 5 está muy atenta escondida espiando lo que hacen los profesionales. Pero lo que no se borra de mi cabeza es ver lo fatigada que se ve Katniss. Necesita tomar agua urgente. Durante la noche apenas puedo dormir de a ratos. No tengo pesadillas. Tengo algo peor que es ver a mi hermana así


      Empeora a la mañana. Le cuesta mucho bajarse del árbol donde descanso durante la noche y casi se cae.


      Limpio el espejo de papa antes de salir. Me que do un rato mirando su foto y pidiéndole que cuide a Katniss.


      Gale parece más preocupado que el día anterior. Lo mismo parece reflejar los rostros de todas las personas que vemos y los chicos del colegio. No escucho ninguna discusión sobre si Peeta actúa como lo hace para salvar a Katniss o a él mismo.


       Durante la hora del almuerzo la angustia crece. Katniss está caminando como perdida, débil. La enfocan de cerca y sus labios se ven hinchados. No puedo evitar pensar que yo era quien debía estar allí pasando lo que está sufriendo mi hermana. A veces oigo susurrar a Gale –Sigue Katniss, sigue--


      Llego a casa esperar tener buenas noticias pero el rostro de mamá dice lo contrario. Veo caminar a Katniss cada vez más débil. En un momento la oigo pedir agua. Me desespero pensando que puede estar pidiéndomela a mí y no sé como hacérsela llegar. De los nervios estrujo el suave pelaje de Buttercup.


       Katniss avanza cada vez con más dificultades. Por la televisión se preguntan si Katniss llegará o no al agua. Hasta hacen una encuesta para que la gente opine… ¿Llegará? ¿No llegará?... Siento que los odio…


       El cansancio me vence y me duermo un instante en la silla. De pronto me encuentro en el bosque y veo a Katniss caminando con muchas dificultades por la deshidratación. Quiero gritarle, animarla porque el agua está cerca, pero parece no escucharme aunque la tenga a pocos metros. Katniss se deja caer y vuelvo a llamarla desesperadamente. Quiero acercarme a ella pero es como si cada paso que doy aumentara la distancia


--¡¡Prim!!, ¡¡Prim!!—El grito de mamá me arranca de mi pesadilla. Creo que sigo soñando cuando veo a Katniss chapoteando en el lago. Pero no. Mamá me abraza llorando  apretujamos  a Buttercup mientras vemos como Katniss trata el agua del lago para purificarla.


       Luego la vemos beber pausadamente y disfrutando de cada sorbo. Como si disfrutara del más delicioso de los manjares. Y vaya que lo es. Es la vida que ha vuelto. Al cuerpo de Katniss y a nuestros corazones.


       Sonrío a mi papá antes de acostarme abrazada a mi adorado Buttercup y quedarme profundamente dormida.









11 comentarios:

  1. Pobre Prim... he sentido hasta su angustia.
    Madre mía siguiente por favor :)

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  2. Me alegra que te guste.. trato de reflejar los sentimientos de Prim de la manera más real posible!!

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  3. muchas gracias MAría José!!! me alegro que disfruten la historia narrada por Prim!!!!!!!!!!

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  4. muchas gracias begoña!!! aprecio mucho que les guste la historia

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  5. muchas gracias por subirlo,me encanta tu historia sigue haci espero anciosa el otro capitulo
    ATT:valentina

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  6. Muchas gracias!!!!!!! Me da mucho gusto que podamos comopartir los sentimientos de alguien tan adorable como Prim!!!

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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