lunes, 26 de enero de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 9)

Mi hermana llora en su sus sueños. Y parece sentirse amenazada.  Le acaricio suavemente su cabello y Buttercup se restriega contra ella queriendo consolarla.

Finalmente consigue conciliar un sueño medianamente tranquilo por un par de horas. Aún no ha amanecido pero se sienta en la cama. Y comienza a contarme todo lo que estuvo viviendo en la gira. Lo primero a lo que se refiere es al casamiento con Peeta y me dice


--Yo le pedí a Peeta que deberíamos casarnos como para mostrar a todos que lo que hicimos fue solo un acto de amor y no un desafío— me revela --Fue una actuación eso Prim, también de Peeta-- concluye

Tenías que ver sus ojos cuando te pedía matrimonio—digo pero me arrepiento al instante pro que se que eso puede afectar a Katniss—

--Eso es lo que él quería, pero no que fuera de esa manera. Así me lo dijo Haymitch—

Me quedo un momento en silencio, sin decir nada, solo te tomo las manos a mi hermana.

--¿Y si nunca llego a amarlo como debo, como él espera que lo ame?— dice de pronto
--Peeta va a ayudar a eso—le respondo.

Me  cuenta también que Haymitch eligió ayudarla a ella  por sobre Peeta a pesar de que él le caía mucho mejor. Pero pensó que  Katniss tenía más posibilidades de sobrevivir. Saber eso no solo no le molestó a Peeta sino que aprobaba la decisión de Haymitch.

--Debo ser sincera con Peeta, aunque me duela a veces, aunque no pueda…--

--¿Por eso te dijo lo de sus pesadillas?—la interrumpo.  Ciento de veces he visto a Peeta manifestando su amor a Katniss, pero cada nueva palabra o hecho de él no dejan de sorprenderme.

--Tendrías que ver los cuadros que ha pintado—

--He visto algunos cuando le llevo quesitos de cabra – le respondo. --Estás en caso todos—agrego, pero mis palabras parecen afectarla.

--Conociendo a Peeta seguramente le encantaría tener hijos, pero yo no quiero  Prim. Y pensar que puedan ir a los juegos.—Me dice sin responder a mi pregunta.

    Me quedo callada, no sé qué decirle porque es una posibilidad cierta. Sólo tratando de tranquilizarla le digo:

--Katniss sé que a mí me pasó pero tampoco hay que pensar que pueda repetirse y…--

--Prim, más de una vez han salido sorteados chicos relacionados con los ganadores o con otros participantes. ¿Quién puede decir que los sorteos pueden no estar arreglados?  ¿Por qué no mandar a la arena a los hijos de varios de los vencedores?—concluye mi hermana con un tono de angustia cada vez mayor en su voz

--Katniss, cuando vino el presidente te dijo algo sobre eso?—

      Mi hermana baja la cabeza pero no dice nada, pero yo ya sé cuál es la respuesta.

--¿Tiene que ver con lo que pasó en el distrito de Rue?—

Las lágrimas parecen asomar nuevamente en los ojos de mi hermana.

--Mataron al anciano que silbó Prim—

       Yo abro los ojos como platos.

¿Entiendes Prim?. Si piensan que desafiamos al Capitolio por ahí otras personas quieran hacerlo, yo solamente quise salvarnos….

--Y no tenía que haber dicho nada en el once. Ya con lo que Peeta había hecho estaba bien, sólo compliqué las cosas…--

--La gente apreció mucho lo que dijiste, Katniss…--

--Sí, pero..—interrumpe, pero yo sigo

--Rue se merecía tus palabras y que Peeta ofreciera ayudar a los suyos y a la familia de Tresh. No puedes negar eso--

Katniss hace un largo y profundo silencio. Tiene sus ojos cerrados y los puños apretados. No le insisto para que me siga contando. Ya habrá tiempo para eso

--¿Y cuál de los distritos te gustó más?—digo como para sacarla de ese tema.

Piensa un momento y me dice

--El siete, parecía tener unos bosques muy verdes. ¿y a ti? --Me pregunta arreglando un poco mi pelo

--El cuatro, el del mar—le respondo cerrando los ojos y recordando las imágenes.

            Y luego nos decidimos a comenzar la jornada.

A la tarde viene Peeta con algo de pan. No hablamos de nada referido a los juegos ni a la gira ni al matrimonio entre él y Katniss. Cuando se retira lo acompaño y antes de que se aleje le digo

--Sé lo que hiciste Peeta—

--No fue difícil –me responde sonriendo pero con cierta tristeza

            Uno de esos días regresando del colegio me crucé con Haymitch quien parecía bastante borracho. Me da pena verlo así, sé que mi hermana no estaría de regreso si él no hubiese ayudado como lo hizo.

--Hola Haymitch—le digo

--Hola—responde sin reconocerme al principio –Ah, pero si es la pequeña hermana de la chica en llamas—continúa al reconocerme.

--Soy la hermana de Katniss Everdeen—respondo algo molesta

--Mejor así --dice Haymitch--, ella es mucho mejor que la otra—


     Yo lo miro sin entender qué me quiere decir. Haymitch sonríe con cierta tristeza y me mira fijamente

--Cuida a tu hermana—me dice simplemente –Cuídala—repite, y se aleja caminando con cierta dificultad no sin antes levantar levemente su mano a modo de saludo.

Poco a poco también se nota que la situación va cambiando de algún modo. Parecen haber cada día más agentes de paz, he visto incluso interrogando varias veces a personas que caminan tranquilamente por el distrito, cosa que nunca había observado antes. También me entero por mis compañeros de escuela que lo que reciben en el Día del Paquete no es de la misma calidad ni cantidad que antes.

Incluso una vez que fui a ver al panadero y a llevarle quesitos me advirtió que anduviera con cuidado.

--Todo el mundo nos quiere—le respondo ¿qué podría pasarme?

--No me refiero a la gente de acá Prim—me dice con una profunda preocupación en su mirada. Creo entender a qué se refiere.

            Gale se ha distanciado bastante de Katniss. Lo entiendo. No dejo de preguntar por él cada vez que veo a sus hermanos. Noto cada día con más fuerza que lo malo de los juegos no terminó con el regreso de Katniss y Peeta a su casa.

            Un domingo creo que Katniss va a encontrarse con Gale en la Pradera. Me lo imagino aunque no se lo pregunto porque la veo entre preocupada y ansiosa. Espero que puedan hablar bien. Pienso en eso durante todo el día. Hasta que sucede

De pronto un grupo de personas irrumpe en casa trayendo a un herido. Veo a Katniss con una herida en su rostro, a Peeta y Haymicth junto con otros dos muchachos llevando la camilla donde yace – y el corazón se me oprime al reconocerlo- Gale con su espalda en carne viva. Por un momento me pregunto cómo pudo haberse lastimado así hasta que Haymitch le dice a mamá:

--Nuevo jefe--

Y vuelven a mi mente las palabras del panadero acerca de quienes debíamos cuidarnos.


            Tenemos que prepararnos para lo que pueda venir.

2 comentarios:

  1. Awww me encantó como la historia refleja el modo de ser de Prim, recién me he leído todo y ni siquiera me detuve a comentar porque me quedaba con ganas de más espero que subas otro capítulo y que tempoco se abandone el diario de Katniss

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  2. Hola!!!!! bueno jaja yo estaba subiendo justo el siguiente capítulo cuando vi tu comentario así que ya tienes otro ..... Con respecto al Diario de KAtniss he perdido el contacto con Kat... la verdad que el Diario de KAtniss que ella estaba llevando es bellisimo y ojala pueda seguirlo!!!

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