martes, 5 de mayo de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 16)

A la mañana del día siguiente la emoción y felicidad vividas en mi cumpleaños choca con la otra realidad En pocos días será la cosecha. Como siempre Peeta viene temprano a casa con el pan. En un momento sólo puedo pensar en él y en su padre viendo una prímula y pensando en mí. Me alivia ver que esos recuerdos tan lindos son tan fuertes como los malos que nos persiguen.

Los días van pasando más aceleradamente de lo que desearíamos. Por televisión nos llenan con programas referidos a los nuevos juegos. No me interesan, no obstante a veces le he prestado atención a la presentación de los tributos ya que recuerdo algunos de los juegos pasados cuando le hacían reportajes. Tal vez debería verlos como las personas a los que Katniss y Peeta (o Haymitch) deberán enfrentarse para sobrevivir, pero sólo puedo ver a otras personas tan víctimas como ellos.

Katniss ha duplicado su cantidad de consejos acerca de cómo deberemos seguir luego que ella vaya a los juegos.  Creo que el preocupa que podamos perder la casa en la aldea de los vencedores, cómo si eso pudiera importarnos en realidad. Creo que ella nota que he madurado y no soy ya la niñita asustada del año pasado. Gale y Hazelle nos han insistido en que ellos velarán también por nosotras.  Y también está Peeta.

Creo que mi hermana tiene la esperanza de que el hijo del panadero no sea quien la acompañe a los juegos. Cuando a veces hablo con él parece no cansarse de repetirme que el va a lograr salvar a Katniss, habla siempre como si no hubiera posibilidad de que no sea él a quien le toque ir a la nueva arena. Cuando le menciono la posibilidad de que tal vez él no sea el que vaya la angustia se apodera de pronto de su rostro como si no pudiera concebir otra posibilidad que no sea acompañar a Katniss. Como lo ha hecho desde que eran niños.

Y así llegamos al día previo de la cosecha. Mamá y yo hemos tratado de actuar como si no estuviera ocurriendo nada fuera de lo común para evitar en parte la angustia de Katniss y la nuestra propia. Ese último día Peeta se quedó con nosotros hasta pasada la cena. Cuando se retiró a su casa mamá me sugirió llevarle algo de comer a Haymitch aunque más que nada creo que para que viera una cara amistosa antes del día tan odiado.

Golpeo la puerta y entro. Estaba sentado mirando sin ver un programa desde el Capitolio. Lo saludo y le digo que mi mama le mandaba algo de comida caliente de lo que habíamos cenado. Sonríe.

En un momento parece nublarse su vista y me dice con vos triste:

--¡Tú también vas a pedirme que me presente por Peeta? Ya le dije a tu hermana que voy a hacerlo—

Me da una profunda pena por él. Volver al lugar al que siempre ha regresado en estos veinticinco años a través de sus pesadillas.

--Mamá y yo sabemos que cuidó de Katniss en los juegos y sabemos también que lo va a hacer ahora en el lugar que le toque—le digo antes de regresar a mi casa.

Katniss y yo pasamos casi toda la noche sin dormir pero tampoco hablamos mucho. Buttercup pasa de una cama a la otra. Inciamos el día como siempre. Peeta viene a desayunar con nosotras y trae pan. Luego pasan a buscar a Haymitch y todos nos dirigimos hacia la plaza.

Ellos tres parecen querer mostrar ya de antemano que serán un equipo y que están peleando juntos desde el momento del anuncio del nuevo vasallaje.

Vamos caminando lentamente hacia la plaza. Muchas personas se nos acercan. No nos dicen nada pero simplemente se ponen a nuestro lado y son cada vez más. Es una manera de decirnos que están con nosotros, como siempre lo han hecho.

Gale y su familia se suman al grupo. Llegados a la plaza ellos deben ir a un lugar especial. Nos separamos pensando en que más tarde llegará el inevitable momento de la despedida

Es triste ver en un lugar sola a Katniss y en el otro a Peeta y a Haymitch. Hay montones de agentes de paz.  Parece que han llegado aún más en estos últimos días. El padre de Madge está en el estrado. Se lo nota más abatido que nunca. Effie vestida muy colorida como siempre no puede ocultar en sus palabras que siente una profunda pena por lo que está sucediendo.

Ella trata de mantener el tono jovial  y distendido pero no puede. Cuando mete la mano en la urna para sacar el único papel que contiene con el nombre de mi hermana vacila. Y la misma vacilación mas una profunda penase nota en su voz al pronunciar el nombre de Katniss Everdeen. Mamá me aprieta los hombros. Por un momento siento no poder haber tenido la oportunidad de presentarme en lugar de mi hermana, cómo ella lo hizo ya conmigo. O tal vez no me llegara a animar a hacerlo. Ese pensamiento aumenta aún más mi angustia.

Ahora es el turno de los varones. Se nota mucha ansiedad en los rostros de Katniss y de Peeta, aunque Haymitch se muestra entre resignado y desinteresado. Effie saca el papel y lee: --Haymitch Abernathy—

Puedo ver en un instante como se transforma el rostro de mi hermana presa de la angustia, un instante antes de que Peeta de un paso adelante y diga:

--Me presento voluntario—

Creo que por un momento Haymitch trata de impedir que Peeta vaya al estrado. El hijo del panadero lo mira fijamente y entonces le permite pasar. Al subir mira a mi hermana y la toma de la mano.

Mi sensación es rara. Mi hermana habría ido de todas maneras a los juegos. Entonces tal vez hubiera tenido que desear que Peeta no fuera

Siento una profunda pena por él y por mi hermana porque sé que no es lo que ella quería, pero por otro lado no puedo dejar de sentir una relación parecida al alivio el saber que Peeta va a estar con Katniss.

Vamos hacia el edificio del alcalde para poder despedirnos de Katniss y Peeta. Su padre se suma a nosotros. Pasa el tiempo  pero nadie sale a conducirnos´.

Madge nos acompaña y se ofrece a ir a averiguar con su papá porque es que no nos llaman. Al rato sale con su padre que parece profundamente preocupado. Se acerca a nosotros y cuando va a decirnos algo aparece rápidamente el jefe de los agentes de paz para anunciarnos que por decisión del Capitolio no habría despedida de los tributos de este año con sus familiares.

No nos queda otra que irnos resignados. Pero ya dándoles la espalda a los agentes de paz sentimos que el jefe dice algo:

--Me imagino que les habrán dicho todo lo que necesitaban--

Mamá y yo y creo que varios más lo  miramos con cierta extrañeza

--A ellos. Bueno ya no tendrán posibilidad si quedó algo pendiente—agrega sonriendo

Yo lo miro. Por un momento solo un momento siento miedo. Pero veo que lentamente se van acercando a nosotros otros habitantes del distrito. Ahora la furia empieza a empujar al miedo hacia afuera de mí. Aprieto los puños, creo que en este momento nada me importa. Me veo a mí siendo sorteada para los juegos, veo morir mil veces a mi hermana. Veo a Rue atravesada por la lanza. Veo a Peeta agonizando y a las pesadillas que nunca nos abandonarán. Esto es injusto. Extremadamente injusto

Veo que Gale está también a punto de reaccionar hasta que el padre de Peeta se pone adelante y mirando al jefe de los agentes de paz le dice tranquilamente:

--No se preocupe. Siempre quedan cosas pendientes por hablar. Pero se las diremos cuando regresen. Como lo hicieron el año pasado— Luego lo saluda con una leve inclinación de su cabeza.

Su sonrisa se borra de sus labios. No dejamos de mirarlo por un instante. No sé si será pro que la respuesta lo ha dejado sin reacción, o por la presencia de las cámaras tomando cada momento de lo que sucede, pero el jefe está por abrir la boca aunque sólo sonríe de manera no tan sobradora como cuando nos dijo lo anterior y se retira con sus agentes.

No siento el temor de la vez anterior, como si esta vez fiera diferente. Sé que ahora no voy a quedarme llorando. Por mi hermana, por Peeta. Por Rue.

No me he despedido de ellos. Es verdad. O tal vez lo hay ahecho desde el momento en que salieron sus nombres tal vez. No pude pedirle que luchara pro volver aunque sé que antes que eso esta vez luchará por otra cosa. Peeta sí. Él hará lo mismo que en los juegos anteriores. Proteger a Katniss.


Ambos darán todo para protegerse el uno al otro. Y ante eso es imposible no ver una esperanza.

2 comentarios:

  1. Hola Luuuuu!!!!
    Me enamore del cap ¡Te amo! Y ¡Amo como escribis!!!
    Besos Viole

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  2. muchas gracias Viole!!!!! Prim me inspira!!!!!!!!

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