martes, 19 de mayo de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 17)

Poco antes de llegar a casa toda la coraza que me había armado este último tiempo se derrumba y no puedo controlar primero las lágrimas y luego un llanto incontrolable. Me abrazo fuerte a mamá.

Ahora siento que puedo no volver a ver a mi hermana ni a Peeta. No sé si es temor, angustia, o rabia. Galenos había acompañado hasta la casa y el también me abraza y trata de consolarme aunque me imagino lo qué el debe estar sintiendo también. Al entrar en casa Buttercup viene desesperado hacia mí ya que me ha sentido llorar. Lo alzo y abrazo.
Trato de calmarme pro que sé que también así angustio a mamá y a Gale. Y además porque no me gustaría que Katniss ni Peeta me vieran así, sino tratando de salir adelante y no rendirme ante cualquier cosa que pueda pasar.
Mamá sí que se muestra fuerte. La noto bien consciente de lo que estamos viviendo, está destrozada lo sé, pero se las arregla para seguir adelante. Creo que no se olvida lo que le había prometido a Katniss cuando fue por primera vez a los juegos. A veces hasta me preocupa que por querer ser tan fuerte se trague todo y termine estallando de alguna manera.
Pasados un par de días de la partida de mi hermana y de Peeta, le tomé las manos y me quedé mirándola fijamente como invitándola a que pudiera descargar su angustia, aunque sea llorando o gritando como a veces lo hice yo.
--Es triste que te termines acostumbrando a la pena—me dice en un momento. –Creo que siempre hemos vivido esto, de uno u otro modo—continúa.
--Nos han quitado a Katniss dos veces—digo sintiendo como si en mi corazón hubiera espinas.
--Nos vienen quitando desde hace mucho… desde que se llevaron a Maysilee—agrega ella.  La miro porque me suena ese nombre aunque no recuerdo bien.
--La hermana de la mama de Madge—responde mamá a la pregunta de mis ojos. Era la menor de los Donner y mi mejor amiga—hace una pausa—cuando la eligieron me pidió que cuidara de su canario.—

Empiezo a pensar en los constantes dolores de cabeza de la mamà de Madge. Tal vez en un momento habrá sentido que tendría que  haberse presentado de voluntaria como Katniss lo hizo conmigo. Y esa pena la atormente todavía.
Mamá continúa. –Fue el año que ganó Haymitch. Maysilee aprendió bastante en los entrenamientos, usaba una cerbatana e incluso le salvó la vida a Haymitch en una ocasión—
--¿Se aliaron?—pregunto.
--Por un tiempo sí, luego cada uno siguió su camino. Cuando ella murió Haymitch estuvo a su lado—concluye mamá.

Pienso que también eso debería haberlo afectado a Haymitch pero como a mamá parece haberla aliviado contarme eso decido no seguir con el tema.
            Comenzamos a prestar un poco más de atención a los tributos que competirán este año, sea por resignación, sea por lo que sea no vamos  a quedarnos llorando esperando al destino.
            Los del distrito 1 parecen salidos de una fiesta, se los ve jóvenes y elegantes. Están sonriendo como si precisamente fueran elegidos para un evento de ese tipo. Me entero de que son hermanos y que han ganado los juegos en dos años consecutivos. Van tal vez a la muerte, quizás uno deba matar al otro… por un instante me imagino la posibilidad de estar en la arena con mi hermana. Moriríamos las dos seguramente… yo sin saber defenderme y Katniss seguramente tratando de protegerme a mí descuidando su propia seguridad.

Los del dos están igualmente eufóricos por ir a los juegos pero sin embargo parecen aún mucho más feroces que los del distrito anterior. Parecen estar ansiosos por empezar a matar a sus contrincantes, y hasta matarse ellos mismos. Viene a mi mente el momento en que Clove quería matar cruelmente a mi hermana.

Los del distrito tres parecen simpáticos en cambio. No se lso nota asustados ni molestos eso sí pero tiene una expresión de que estuvieran pensando en otra cosa y como si ese momento tan terrible en que deben volver a los juegos no pudiera sacarlo de sus otros pensamientos.

No puedo evitar una exclamación cuando aparecen los del distrito cuatro. Primero muestran el mar, esa hermosa superficie azul que tanto me ha llamado la atención. Veo que hay dos mujeres, una muy joven y una muy pero muy anciana entre las mujeres y varón solo está ese muchacho rubio y de ojos verdes al que he visto en varias entrevistas; Finnick Odair.

La que saca los papeles nombra en primer lugar a Annie Cresta. La chica parece no estar en todos sus cabales por que sale caminando hacia el estrado sin saber muy bien donde va. Por un momento la imagen enfoca a Finnick que parece querer sacarse a los guardias de encima y correr hacia la muchacha porque se nota una profunda desesperación en su cara, pero la anciana que ni siquiera parece que puede hablar levanta la mano y creo que es su manera de ofrecerse voluntaria. En su camino abraza a la muchacha llamada Annie que sigue sin estar del todo ubicada con lo que sucede. Cuando el papel con el nombre de Finnick sale de la urna él se dirige al estrado donde está la anciana (informan que su nombre es Mags) y la abraza con fuerza. Me parece que es como si le agradeciera que se pusiera en lugar de la muchacha, tal vez sea algo de él.

Ese abrazo me hace recordar al que nos dimos con mi hermana cuando debió ir a los juegos anteriores, y al que nos dimos cuando volvió. No dudo que los hermanos del distrito uno serían capaces de matarse a pesar de ser hermanos, o los del dos más aún. Pero eso nunca sucedería con Mags y Finnick. No puedo explicar por qué pero la presencia de Finnick y Mags hace que me sienta bien por mi hermana, como si ellos pudieran en algún momento llegar a protegerla.

Me llaman la atención los del distrito seis. Tienen una expresión muy extraña y se los nota delgados y con la piel muy amarilla y colgándoles. Mamá me explica que seguramente consumen drogas. Ese habrá sido seguramente la secuela que los juegos dejaron en ellos. Aparecen como maquillados pero de un modo extraño pero muy lindo en cuanto a la combinación de colores. En el estrado tanto el hombre como la mujer parecen más interesados en los diseños que cada uno tiene dibujado en el cuerpo que en otra cosa.

En el siete aparece otra mujer que he visto en reportajes. Creo que se llama Johanna. Sube al estrado como enfurecida incluso parece insultar a alguien. Parece fiera y dispuesta a comerse crudo a cualquiera pero puedo notar que en sus ojos no aparece esa especie de llama asesina que si puedo ver en los tributos de los primeros distritos

Lo que sucede en el distrito ocho hace que me olvide de mi propia angustia. La mujer elegida sube al escenario tratando de soltarse  sin ganas del abrazo de tres pequeños que parecen ser sus hijos. Por un momento me veo en ellos cuando Katniss se había ofrecido por mí y yo no quería dejarla ir. También pienso en los hermanitos pequeños de Rue cuando la vieron dirigirse al estrado del distrito 11. Alguien sostiene a los pequeños mientras la mujer llamada Cecelia sube al estrado. Se la nota haciendo un enorme esfuerzo para no llorar.

En el distrito once sube una mujer de cierta edad y un hombre también algo mayor al que le falta un brazo. Sus rostros parecen bastante inexpresivos.

Nos han quitado a Katniss dos veces. Por momentos pienso en la burlona preocupación del jefe de los agentes de paz sobre si habíamos hablado con Katniss y Peeta. Y  la respuesta de su padre.

         Y pensando en esa respuesta siento que estamos muy lejos de sentirnos derrotados todavía.

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