miércoles, 7 de octubre de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 24)

       La bestia clava sus colmillos en el pecho de la tributo, pero ella no lo suelta, a pesar del dolor que se nota  hace crispar sus facciones lo aprieta aun más, Peeta se quita rápidamente el carcaj de flechas y antes de que la fiera muerda nuevamente se arroja sobre él clavándole una y otra vez su cuchillo hasta que suelta a la mujer. Luego se incorpora  tras patearlo con rabia se une rápidamente a Katniss y a Finnick que estaban a punto de ser atacados por esos monos.

       Peeta parece furioso –Vamos , vengan—grita dirigiéndose a la manada.

      Sin embargo todos esos animales salvajes se retiran.

      Sin dejar de mirar a todos lados Katniss le dice a Peeta que vaya por la muchacha del 6 –Nosotros te cubriremos—

No hace falta porque no aparece ningún peligro. Peeta toma delicadamente a la mujer y la lleva en brazos a la playa, donde la deposita con la misma delicadeza.

            Katniss rápidamente corta su ropa para ver sus heridas. Parece ser simplemente cuatro puntos pero por el aspecto y como jadea puede haber roto algo dentro. Tiene una delgadez extrema. Sufre espasmos y toma la mano de mi hermana y la aprieta con fuerza. Noto que mi hermana no sabe qué hacer. Yo creo que debe tener heridas internas.

Finnick se pone de pie y dice que va a vigilar los árboles y se aleja unos cuantos metros.

Veo la desesperación en la cara de mi hermana. No sé si habrían entablado alguna relación durante los entrenamientos. Creo que quiere decirle algo y no le salen las palabras. Es entonces cuando Peeta se arrodilla a su lado y le acaricia el pelo. Luego comienza a hablar. Mi hermana por un momento lo mira extrañado sin entender mucho sus palabras, pero sé que Peeta está hablándole a ella, a la mujer que lo salvó.

Peeta habla de su caja de pinturas, de los cologes que puede hacer, le habla de un rosa tan pálido como la piel de un bebé, o de un verde como la hierba en primavera, o de un azul como el hielo en el agua.

La tributo abre sus ojos como platos atenta a las palabras de Peeta. Incluso casi no jadea como si temiera que esos ruidos pudieran hacerle perder la s palabras de Peeta. En un momento se moja la mano en la sangre de su pecho y hace movimientos como si pintara.

Peeta sigue. Y dice--Todavía no he podido pintar un arco iris. Llegan tan deprisa y se van tan pronto… no he tenido el tiempo suficiente para capturarlos, solo un poquito de azul por acá o de morado por allá y vuelven a desaparecer. Vuelan en el aire—

La mujer no ha apartado ni por un instante los ojos de Peeta. Levanta su mano temblorosamente y dibuja una flor en la mejilla de Peeta.

--Gracias—le susurra con la voz más dulce que se pudiera escuchar. Es preciosa.

            La mujer logra esbozar una sonrisa que logra iluminar su rostro delgado y macilento. Luego, tras lanzar un leve chillido deja caer su mano sobre su pecho y cierra los ojos. Suena el cañonazo.

Sin decir una palabra Peeta vuelve a tomarla suavemente entre sus brazos y la lleva al agua donde la deposita dulcemente. Su cuerpo flota hasta que uno de los aerodeslizadores la recoge. Vuelve a sentarse en la arena al lado de mi hermana sin decir un apalabra pero se notan sus ojos brillosos. No puedo dejar de pensar en los juegos anteriores, cuando acompaño en sus últimos momentos a la chica del distrito 8.

Aun está oscuro pero debe ser avanzada la madrugada. No pienso acostarme. Mañana hay escuela, podría faltar pero no pienso hacerlo porque ir es demostrar que no nos hemos rendido, que no he perdido las esperanzas.

Hoy, dos personas a las que yo no conocía han dado su vida por salvar a Peeta y a mi hermana. Por ellos debo hacerlo. Y por Rue. Además necesito ir a darle un abrazo al padre de Peeta con todas mis fuerzas.

En la arena toda la atención parece estar sobre mi hermana, Finnick y Peeta. Apenas aparecen los tributos del uno y dos por un lado, Johanna con los dos del tres y algo alejado el tributo sobreviviente del 11, Chaff, al que le falta una mano.

Finnick se acerca a mi hermana a y le entrega las flechas que fue quitando de los cuerpos de los monos. De pronto al regresar la imagen sobre el bosque se nota que todos los cuerpos de los animales han desaparecido.

Extraen silenciosamente un poco de agua con la espita. Veo que tanto Peeta como Finnick se rascan las huellas de aquella niebla terrible. Katniss les advierte que no lo hagan porque puede infectarse.

--Eso hija—dice mamá. Creo que mamá siente cierta satisfacción ver que Katniss está teniendo en cuenta cosa que ella a veces le aconsejaba.

Aún es de noche así que deciden descansar un poco. Katniss se ofrece para hacer la primer a guardia pero Finnick le pide hacerlo él, como si fuera un favor. Katniss lo mira y creo que descubre la razón del pedido de Finnick. Mi hermana se tiende en la arena al lado de Peeta.

Finnick por un momento se sienta al borde de la playa. Las cámaras enfocan su rostro cubierto de lágrimas. Por un momento su llanto se hace más intenso y hasta se cubre la cara con sus manos. Mamá y yo acompañamos silenciosamente el llanto de Finnick por Mags.

Luego de un momento se arroja al agua y empieza a moverse como si perteneciera al mar y no a la tierra, y de paso veo que va recogiendo mariscos. Mamá me dice que son una comida muy fina, yo jamás los he probado. Luego Finnick teje una especie de recipientes.

En un momento se queda contemplando a mi hermana y a Peeta que están profundamente dormidos. La noche parece ir dejando paso al día lentamente.

Finnick busca una especie de hojas alargadas y se pone a armar una especie de toldo. Tratando de hacer el menor ruido posible lo coloca de manera que cubra como un cobertizo a mi hermana y a Peeta. Luego se queda otro rato contemplándolos. Vuelven a rodar lágrimas por su mejilla aunque ahora también puedo ver una leve sonrisa en sus labios.


No llega a despuntar completamente el día cuando llega Hazelle junto con Rory y Vick para que me acompañen a la escuela. Mamá ha preparado bastante café así que los convida también. Los hermanos de Gale me acompañan mientras voy a ordeñar a Lady. Buttercup, que ha estado despierto con mamá y yo toda la noche también nos sigue.

Lady está muy cerca de la casa como si estuviera vigilante y protegiéndonos. Empieza a balar sonoramente cuando me ve. Mientras la ordeño no deja de frotar su cabeza contra la mía. Creo que debe sentir mi tristeza y preocupación.  Parece protestar cuando termino de ordeñarla. Bala y me mira como si quisiera que no me alejara de ella.

Camino al colegio varias personas nos salen al paso diciéndonos --Siguen durmiendo--,  o –todo está tranquilo--.  Siento como que mis ojos se multiplicaran, cada vez más que no estamos solos en esto.

Sí noto con extrañeza aunque con alivio de que no hay muchos periodistas y los pocos que hay solo filman. También ha disminuido el número de agentes de paz.  Por un momento tengo la ilusión de que hayan decidido dejarnos un poco tranquilos.

Antes de llegar al colegio Madge se acerca a recibirme y me da un  fuerte abrazo.

--Prim—me dice en voz baja, --Está sucediendo—

Yo la miro extrañada. Y ella me aparta como para hablarme con cierta privacidad.

--Prim, están protegiendo a Katniss y a Peeta en la arena. Mags, Finnick, la chica del distrito 6—

--Bueno, pero seguro se han aliado y…--

--Es más que eso Prim. Mags y Finnick parece que tenían decidido que hacer si se presentara una situación como con la niebla. O la muchacha que se arrojó sobre el mono. Parecían pendientes del peligro que corría Peeta—

No sé si Madge pretende ilusionarme o aliviarme de mis temores pero es lo que está consiguiendo. En un momento le digo:

--Tal vez lo hayan decidido pensando en ... en proteger al bebé—

Por la mirada de Madge me doy cuenta que también “sabe” que ha sido una mentira de Peeta para proteger a mi hermana.

--Es más que eso Prim.—Hace una pausa y continúa. –Papá me contó que hay rebeliones en los distritos y que tienen a Katniss y a Peeta como símbolos de esos levantamientos.—

--¿Rebeliones?—pregunto no sé si con miedo o esperanzas?—

--Hasta hace unos días papá recibía noticias de otros distritos. Incluso le han pedido informes pero ya han dejado de comunicarse con él—termina Madge con una notable preocupación en su voz al decir las últimas palabras.

Ante mi silencio concluye –Prim, creo que hay un plan para lograr sacar a Peeta y a Katniss vivos de la arena—me dice con una completa seguridad.

Abro la boca sorprendida por esas palabras pero ya debemos ingresar a clases.



1 comentario:

  1. Hola Luu:
    Te queria primero pedir perdon por no haber comentado antes el cap (si lo lei) es que octubre fue un mes muy dificl para mi porque me fui de viaje de egresados a Cordoba y bueno, estaba con los preparatvios pero el capitulo me encanto y tranquilizo del mundo rapido y violento que me perseguia, GRACIAS
    Pd: ¿En que año/grado estas? yo en 7mo Besos Viole

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