domingo, 30 de junio de 2013

¡Capítulo 23!

¡¡¡TRIBUTOOOOOOOS!!! ¡Aquí está! ¡Después de tantos meses, YA TENÉIS AQUÍ EL CAPÍTULO 23!
No voy a entretenerme más, os pido mil veces disculpas y ¡espero que haya merecido la pena la espera!


CAPÍTULO 23




Mis descolocados y habitualmente difusos pensamientos empiezan a ordenarse solos. Las evasivas de mi madre, su dolor patente cada vez que mencionaba a su padre. Su afán de ocultar ese libro. ¿Temía por cómo fuese a reaccionar yo cuando lo descubriese?

Y luego todas las fotos de mi abuelo… esa expresión ausente que invadió su cara.

Entonces me asalta una duda. ¿Y la Aldea de los Vencedores? Es decir, cuando un tributo gana los Juegos del Hambre, además de grandes riquezas se le entrega una de las flamantes casas construidas a las afueras del Distrito.  Pero mi madre nunca mencionó nada de eso. Claro, que tampoco había mencionado antes ese pequeño detalle de su padre.


Luego recuerdo una de las fotos. Aquella tercera casa, grande y vacía… ¿sería la que le correspondería a mi abuelo al volver al 12? Sin embargo, algo en mi mente me dice que él rechazó vivir ahí. Toda la historia que me ha contado mi madre transcurría en el barrio de comerciantes. Incluso dijo que su casa estaba junto a la de la familia Mellark.

Creo que me estoy mareando.

- No debí enseñártelo… - la cara de preocupación de mi madre me devuelve a la realidad. Aquí y ahora. – No estabas preparada.

Intento reprochar, pero mi boca se mueve torpemente sin emitir ningún sonido. Tiene razón.

- Perdóname, Katniss. Debería haber esperado a que fueses mayor.

- ¡No! – me tapo la boca. Creo que he sido muy brusca. – No, mamá. Perdóname tú. No tenía ni idea de…

- ¿Cómo ibas a saberlo? – su postura se relaja ligeramente.

Abre los brazos y yo me acomodo rápidamente en su regazo. Cierro los ojos fuertemente mientras trato de asimilar otra vez todo esto. Ella empieza a pasar su mano por mi pelo, y poco a poco mi respiración se va calmando.

No sé cuánto tiempo estamos así, la una junto a la otra, sin cruzar una palabra.

***

Como si hubiese un pacto tácito entre nosotras, desde ese día no hemos vuelto a hablar de ello.

Después de estar más de dos horas sentadas en el suelo, sumidas en el silencio del momento, ella se decidió a hablar. Me contó todo: cómo mi abuelo fue seleccionado en la Cosecha; cómo aguantó en unos Juegos en los que aún no había Profesionales entrenados. Cómo ganó, cómo cambió su vida a partir de ese momento.

Tal y como yo había supuesto, él rechazó vivir en la Aldea de los Vencedores. Según las palabras de mi madre, eso solo le recordaría una y otra vez que nada era igual, que él había sido parte de la masacre. Donó casi todas sus riquezas al maltrecho orfanato de la Veta.

Las secuelas nunca lo abandonaron del todo. A pesar de todo, fue capaz de formar una familia, de darles una vida decente a sus hijos. Su carácter se fue endureciendo y haciéndose más inestable con los años. Para cuando mi madre había cumplido los diecisiete, mi abuelo ya estaba completamente enajenado. Ella me había contado que su padre había muerto debido a una enfermedad. Bien, en cierto modo así fue. La locura lo arrastró hacia un mundo de sombras y tinieblas, y finalmente lo encontraron sin vida en la vacía casa de la Aldea de los Vencedores.

A pesar de que todo esto, el hecho de que yo haya descubierto el pasado de mi madre, le haya supuesto una profunda liberación, lo cierto es que aún a veces la encuentro mirando por la ventana con expresión ausente. En esos momentos siento el impulso de ir a consolarla, pero luego me detengo y me pregunto a mí misma qué le diría, qué haría para ayudarla a soportar ese dolor. Y entonces me doy cuenta de que en realidad yo no puedo hacer nada. Solo esperar a que el tiempo vuelva a cicatrizar esa herida que se ha vuelto a abrir.

En ocasiones, cuando mi padre se da cuenta de mi preocupación, se acerca a mí, y mientras acaricia mi trenza me susurra al oído:

- Teneros a Prim y a ti a su lado es el mejor regalo que pueda desear. Vosotras hacéis que todo ese sufrimiento sea mucho menor.

Así que yo trato de convencerme de que así es.

***

Domingo, 28 de noviembre. Año 69 después de los Días Oscuros.

El otoño se deja sentir en el Distrito 12. Los vientos cada vez son más fuertes, las lluvias torrenciales hacen que el ambiente sea más pesado que de costumbre, y el frío del invierno empieza a asomar. Mi madre no ha vuelto a mencionar a mi abuelo.

Casi no nos queda comida. Las mínimas reservas que teníamos con la provisión que nos dio el Capitolio ya se están acabando, y cazar estos días es complicado. Con el mal tiempo, las presas se refugian en sus madrigueras, y mi padre siempre vuelve con las manos vacías.

Mi madre ha empleado el resto de los vastos cereales que nos quedaban en hacer tortas de pan, tan típicas de nuestro distrito. Son completamente insípidas, pero se conservan bien, y no estamos en condiciones de ponernos exquisitos con la comida.

A pesar del tiempo de estas semanas, hoy hace sol, aunque la temperatura ahí fuera no ha subido ni un grado. Es temprano, y hoy mi padre no ha ido a la mina. Está sentado en la cocina con gesto meditabundo, como si estuviese dándole vueltas a algún posible plan. De pronto me mira con una expresión insondable, y automáticamente me pregunto si he hecho algo y va a reprochármelo. Pero en cuestión de segundos, su preciosa sonrisa se dibuja en su rosto.

- Katniss… - dice con tono significativo, y alzando las cejas.

- ¿Hum…? – contesto, cautelosa.

- Abrígate, nos vamos al bosque.

Creo que mi cara se ilumina de inmediato. No sé por qué, pero algo ronda la cabeza de mi padre. Es posible que hoy me lleve otra de esas lecciones que pueden ayudarme a sobrevivir en el futuro. Corro a mi habitación y rebusco mi cazadora de cuero entre las ropas que tengo amontonadas en el armario. Cuando vuelvo a la cocina, mi padre ya está listo y lleva un pequeño cubo en la mano. Con un ligero gesto me da a entender que de momento no debo preguntar.

Emprendemos la marcha caminando en paralelo junto a la alambrada. Aunque los Agentes de la Paz nos recuerdan constantemente que está electrificada, no parece oírse ningún zumbido de estática. Cuando llegamos a un punto lo suficientemente apartado de las miradas de los madrugadores, mi padre se agacha y toma una ramita húmeda del suelo; la lanza contra la valla, pero no ocurre nada. No hay corriente.

- Toda precaución es buena. – dice guiñándome un ojo, mientras levanta la parte inferior de la alambrada para que yo pueda pasar.

El bosque huele a humedad. Está sombrío y en penumbra, pero sigo sintiéndome como en casa, y más aún caminando de la mano de mi padre. Tras unos cuantos minutos de camino, nos detenemos junto a un árbol seco.

- ¿Qué vamos a cazar? No hay animales. – comento con voz queda.

- Hoy no venimos a cazar, pajarito. Observa.

Me tiende el cubo para que lo sujete y mete el brazo en un pequeño hueco del tronco gris y rebusca durante unos segundos. Esto me desconcierta. Ahí no cabe ningún arma. Entonces su rostro cambia, y deduzco que ha encontrado lo que buscaba. Cuando saca la mano, veo una pieza de metal de forma casi cilíndrica. Inconscientemente extiendo mi mano para tocar el extraño artilugio.
 
- Es una espita. – me explica.

- Espita… - repito, haciendo rodar la palabra por mi boca, probando su sonido - ¿Y qué hace una espita?

- Acerquémonos a ese arce, y lo verás. – me señala un gran árbol de ramas bajas, hojas estrelladas y madera clara.

Al llegar junto al árbol, mi padre palmea el tronco. Saca una pequeña navaja de su bolsillo, hace una incisión en la corteza, y con un rápido movimiento inserta la espita. Abro la boca para preguntar, pero él alza la mano y me pide paciencia. Me guía el brazo para que coloque el cubo justo debajo, y entonces lo veo: una brillante gotita ambarina ha comenzado a formarse en el extremo. Al cabo de unos segundos cae al fondo del cubo. Otra gotita ya ha aparecido donde estaba la anterior.

Creo que mis labios han formado una perfecta “o”, y tontamente solo puedo exclamar:

- ¡Es un grifo!

La risa clara de mi padre inunda la quietud del bosque.

- Sí, algo así. Extrae la savia del árbol. Pruébala.

Llevo la yema de mi dedo a la capa que ha empezado a cubrir el fondo del cubo. Está pegajoso. Me lo acerco a los labios y lo pruebo con la punta de la lengua. Sabe a miel seca, a madera. A bosque.

Me encanta.

Empleamos todo el día recogiendo el jarabe de los arces, y cuando el cubo ya está lleno, regresamos a casa. La expresión de mi madre al ver lo que hemos estado haciendo parece divertida. Sin darnos apenas tiempo a quitarnos las ropas de abrigo, ella y Prim ya están colocando un pequeño montón de tortas de pan en el centro de la mesa de la cocina.

Cuando ya estamos los cuatro sentados, la chimenea calentando la estancia, mi madre toma una vieja cuchara de latón y la sumerge en el cubo lleno de jarabe, para acto seguido impregnar el pan. Todos la imitamos.

El resultado me maravilla. El habitual sabor acartonado del pan de nuestro distrito se transforma en algo delicioso para mi paladar cuando lo acompaño con la savia del arce. Hacía tiempo que no probaba algo tan dulce.

De pronto algo me hace pensar: falta poco para las fiestas de fin de año. Aunque en mi familia nunca hemos tenido mucho, sé que este año también podremos salir adelante.



23 comentarios:

  1. Que tierno el final delncapitulo!!!
    Estoy MUY MUY MUY contenta de que hayas podido terminar de escribirlo, es perfecto como siempre

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  2. PRECIOSO COMO SIEMPRE!!!!!!!! DAS A ENTENDER PERFECTAMENTE PORQUE EL PADRE DE KATNISS LA HA MARCADO TANTO EN SU VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  3. ME ENCANTA!!!! QUE TIERNO FINAL!! LO AME!!

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  4. ¡PEDAZO CAPÍTULO, KAT! Ya se echaban de menos tus capítulos jaja Durante tu ausencia leí todos tus capítulos y la verdad es que me encantaron todos ^^
    Este ha sido de mis favoritos, no sé realmente por qué. ME HA ENCANTADO, SIGUE ASÍ <3
    ¡Miles de besos y azcuarillos! .III.

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  5. Hola preciosa! Dios casi me haces llorar, me da pena que se lo tome así pero la entiendo :(
    Bueno, me paso para avisarte de que te he nominado en mi blog
    Muxus preciosa!

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  6. Madre mía!!! Has tardado, pero he aqui el origen de la espita Qué bonito!!! Sigue escribiendo

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  7. Es genial:') te gustaria ser escritora?:') escribes muy bn, a mi tmbn me gusta escribir, estoy haciendo un fanfic de los juegos del hambre yo tmbn:D

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  8. Aaaah me encanta como escribes sigue asi

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  9. ERES EXCELENTE HACIENDOLO SIGUE ME ENCATOOOOO ESTE CAPITULO Y LOS OTROS TAMBIEN

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  10. Woooow en serio me quede impactada con esta hermosa historia espero con ansias el siguiente capitulo por favor!! waaaaaa no puedo esperar más...por fa no tardes en publicar!!

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  11. Woooow en serio me quede impactada con esta hermosa historia espero con ansias el siguiente capitulo por favor!! waaaaaa no puedo esperar más...por fa no tardes en publicar!!

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  12. Quiero que sigaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas

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  13. Kaatii!! Me encantó el capítulo igual que todos y a todos... Cuando subes otros?? :-VV

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  14. me encanto :3 cuando subes el otro?

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  15. Por favor, continua los capiitulos!!!!!! Eres una buenisima escritora Kat, sigue

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  16. no nos puedes dejar así por favor continua con tus capítulos son muy buenos espero que ya pronto aya un capitulo mas ya nos has hecho esperar mucho

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  17. Uuuuauuu es genial!!!!!! Para cuando el siguiente capítulo me muero por leer otro +.
    Entre ayer y hoy me leí los diarios de Katniss y Prim enteros ,tenes una capacidad enorme de relatar una historia y atrapar a la gente, no puedo dejar de pensar en el próximo....
    😊😊😊😊No te gustaría hacer un capítulo contando los juego de Maysilee Donner,la amiga de la mama de Katniss? Es solo una idea por si algún día no se te ocurre nada para escribir.
    Me gustaría mucho poder escribir como vos...😖😖😖😖

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    1. ¡Yo también quisiera escribir como ella! otra sugerenca sería escribir sobre la muerte del papá de Katniss. Pero es algo demasiado cruel.

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  18. ¡Excelente como siempre! Muchas felicidades. El padre de Katniss es tan dulce... Contin|úa escribiendo, todos queremos que continúes la historia. ¡Cuidado con los agentes de la paz!

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  19. Amo tu historia, enserio, me encantaría que siguieras escribiendola ¡eres una gran escritora! esperaré el siguiente capítulo <3

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  20. Pero pero pero... Lo ke no me cabe en la cabeza es como alguien puede escribir tan genialix y chubisdubis como thu... Plis plis plis( asi como me gusto colita de pato me encanto la tuya) continua con la historia... Bss
    Atte. Yopi

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  21. hola!!!
    queria felicitarte escribes fantastico, me has atrapado en esta maravillosa historia, eres muy creativa.

    pero me gustaria saber cundo vas a subir el siguiente capitulo????
    porque ya van a pasar 2 años desde que subiste este capitulo y espero el siguiente con demasiadas ansias.
    eres genial y amo tu blog.
    .lll.

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